Inicio -> Turismo y Cultura -> Historia de la ciudad

Historia

Volver Imprimir



LOS ORÍGENES

Los datos conocidos sobre la historia de Noceda se remontan a la Edad de Bronce, siendo el vestigio más importante de esta época el famoso "Ídolo de Noceda", hoy en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid, y al que se le atribuye una antigüedad de 4.000 años.
Los primeros asentamientos humanos en el valle de Noceda datan de esta época, organizándose en poblados fortificados, castros, organizados para la defensa y desde los cuales se controlaban el territorio que los rodeaba.
Generalmente se ubicaban en zonas elevadas y protegidas, bien en cerros aislados, en laderas de colinas o en la confluencia de dos ríos. El tipo más abundantes en esta zona, del que es ejemplo el Castro de la Requerina, está emplazado en una ladera con una corriente fluvial en sus proximidades.
Se protegen de las invasiones con una serie de estructuras defensivas (fosos, taludes, muralla) que rodean el poblado; siendo su espacio interior irregular y adaptándose al terreno las construcciones, con amplias zonas sin edificar. Las casas son de planta circular, elíptica o de forma rectangular con las esquinas redondeadas y están exentas. Los materiales más utilizados son pizarras o cantos rodados y es probable que las techumbres fuesen de elementos vegetales o de paja.

La economía de esta época se basaba en la agricultura, ganadería, recolección y caza para autoconsumo, teniendo gran importancia las propiedades y las actividades productivas comunitarias.

LA ÉPOCA ROMANA

Si bien ya había población en época neolítica, el nombre de Noceda tiene su origen en época romana, derivando del latín nux (nuez), y significa lugar abundante de nueces.

El interés de los romanos por controlar El Bierzo viene de la riqueza de las minas de oro de la zona.

La dominación es consecuencia de un enfrentamiento militar conocido históricamente con el nombre de "Guerras Cántabras", que se desarrolló a finales del s. I a. C. (29/19a.C.). Como consecuencia de la derrota de los pueblos indígenas, comienza un proceso de romanización que en el caso de El Bierzo parece ser que fue muy intenso, fundamentalmente por su riqueza aurífera.


El control militar de la zona lleva consigo consecuencias sociales y territoriales. La primera es el cambio en los sistemas de poblamiento, con el abandono de los castros situados en lugares de difícil acceso, manteniéndose los situados en las zonas más bajas, y el establecimiento de nuevos asentamientos en las zonas llanas de los valles.

Así, no todos los castros fueron abandonados existiendo aún en época romana, aunque con algunas diferencias respecto al período prerromano. Los castros que más se desarrollan son los llamados castros mineros en los que ya comienza a intuirse una intención en la organización que podría denominarse ¿protourbanismo¿.

Se producen también cambios en la organización económica; junto a una economía de autoconsumo adquiere una enorme importancia una economía basada en la explotación agrícola y minera de la zona, que debía abastecer de alimentos y forrajes para la población, ejército y esclavos, además de a los animales que trabajaban principalmente en la zona de Las Médulas.
Entre los yacimientos mineros de oro al Norte de la línea Sil ¿ Boeza ¿ Tremor ¿ Silva, en el terreno de Torcas, al Este del pueblo de Noceda, se aprecian todavía señales de excavaciones, pues el monte ha perdido su primitiva redondez.
También se introducen nuevos cultivos, como la vid y el olivo, y nuevas técnicas para la agricultura como es el arado romano.

La importante producción de mineral hace necesaria una red de transporte eficaz por lo que la construcción de calzadas fue intensa. Una de las rutas romanas, en principio de carácter defensivo por las continuas incursiones de los astures, se convirtió posteriormente en una ruta de abastecimiento por la que se transportaban alimentos y minerales. Discurría desde Vega de Espinareda a Brañuelas pasando por Toreno, Robledo, Noceda, San Justo y Boeza. De esta calzada romana es el "Miliario" que sirve de base para apoyar una columna en la iglesia de San Justo y un "Mojón" en la Quiruela.
A partir del s. III d.C. se produce en todo el Imperio Romano una crisis profunda, que acaba con la desaparición definitiva del Imperio, periodo en el que comienzan a llegar a la zona nuevos grupos humanos, iniciándose así el período medieval o, como prefieren denominarlo algunos autores, la Antigüedad Tardía, señalando así una continuidad en ciertos aspectos fundamentales hasta el siglo VIII, y más concretamente hasta la llegada de los musulmanes a la península en el año 711.

LA EDAD MEDIA

Desde el año 585 hasta el 711, el Bierzo forma parte del reino visigodo, cuyo centro político se encuentra en Toledo.
En el año 711 se produce la llegada de los musulmanes a la Península. Ibérica, logrando prácticamente en cinco años, el dominio de la mayor parte del territorio controlado anteriormente por los visigodos. Entre los años 718 y 722 se produce la derrota de una expedición musulmana en Covadonga, lo que señala el inicio del Reino de Asturias.

Durante varios años, el Bierzo va a desempeñar el papel de zona de transición, papel que va a mantener hasta el período comprendido entre mediados del siglo VIII y los años centrales del siglo IX, ya que durante los reinados de Alfonso II (791-842) y de Ramiro I (842-850), se produce la reconquista del Bierzo, entendiendo por tal la integración de esta comarca en el reino de Asturias, tanto desde el punto de vista territorial como político-administrativo. Unos años más tarde, durante el reinado de Ordoño I (850-866), la expansión de este reino ya se sitúa al sur del espacio berciano, jugando un papel relevante en ese sentido gentes originarias del Bierzo.

A partir del reinado de Alfonso III (866-910) se dan unas condiciones de estabilidad en el Bierzo que permiten la reploblación de la zona, ya con cierta estructura poblacional, económico-social y administrativa.

Si hasta el s. XI las aldeas son la referencia fundamental en la red de poblamiento, desde este siglo el fenómeno más llamativo es el del nombramiento y desarrollo de una serie de villas, entre las que se encuentra Noceda, según documentos de la época.
Desde el punto de vista económico la tierra es la gran protagonista al ser la principal fuente de riqueza: se trata de una explotación agrícola-ganadera que tiene más importancia en uno u otro sentido dependiendo de las zonas.
Es de destacar la importancia en toda la comarca de las propiedades de los Monasterios, no sólo los situados en el lugar sino de los de zonas vecinas como León, Galicia o Asturias.

Noceda depende del Monasterio de San Isidoro de León. En el año 1.063 el rey Fernando I de León entrega esta villa al obispo de Astorga, Ordoño, por haber contribuido al traslado de los restos de San Isidoro desde Sevilla a León. A partir de esta fecha la villa de Noceda está muy ligada al abad de este Monasterio.
A principios del S.XIII un tal Martín Pérez Ravia deja las posesiones que tiene en Noceda al Abad de San Isidoro, a los hermanos que allí moran y a sus sucesores en perpetuidad. Estas donaciones eran prados, fuentes, montes, árboles frutales y no frutales. Se excluían tres solares en el barrio de Río. También da seis parejas de bueyes, ocho yeguas y veinte vacas, así como todos los cerdos que tiene.

El 10 de junio de 1.168, el Abad Facundo otorga una carta foral a sus vasallos de Noceda. En ella el abad y todo su cabildo entregan a Martín Peláez y Martín Pérez los solares que fueron de Martín Ravia. A cambio se le impone unas condiciones de que sean vasallos fieles de San Isidoro y que por San Martín den un sueldo cada uno al prior de la Iglesia de San Isidoro del Barrio de Vega. Esta iglesia estaba situada en la Plaza San Isidro, siendo hoy una vivienda.

En la Baja Edad Media la influencia de los monasterios disminuye, siendo sustituida por la importancia que adquieren los señoríos laicos, destacando sobre todos los de Bembibre (Alfonso de la Cerda, nieto de Alfonso X, la casa de Medinaceli, y la casa Alba de Liste) y Villafranca.


EDAD MODERNA Y CONTEMPORÁNEA

La población berciana crece de forma significativa desde finales del s. XV hasta la década de los ochenta del s. XVI, en la que se inicia un estancamiento y posteriormente un retroceso demográfico que llega hasta mediados del s. XVII cuando, de nuevo, se inicia un lento crecimiento que continuará hasta finales del s. XVIII.

La agricultura y la ganadería son las dos actividades productivas más importantes, orientadas ambas mayoritariamente hacia el autoconsumo. Se trata fundamentalmente de un policultivo que presenta como principales productos los cereales, la vid y los derivados ganaderos.

En cuanto a la propiedad destaca el amplio porcentaje de tierras en manos de eclesiásticos.

En el campo de la Industria hay que destacar la industria textil del lino en esta zona del Bierzo Alto ocupando a una gran parte de la población campesina y la actividad siderúrgica, asociado a la minería.

El final de la Edad Moderna, con la crisis del Antiguo Régimen tiene en el Bierzo su manifestación más aguda con una época de hambre por las malas cosechas y el comienzo de la Guerra de la Independencia, siendo zona de enfrentamiento entre el ejército regular español y las tropas inglesas, por una parte, y el ejército francés, por la otra.

La Junta de León, ante la convocatoria a Cortes en Cádiz el 21 de marzo de 1810, divide el territorio berciano en "Partidos"; en principio son dos: Villafranca y Ponferrada, apareciendo un poco más tarde el de Bembibre. Tras la proclamación de la Constitución de Cádiz se crean Ayuntamientos constitucionales; no obstante en 1814, se restablece el absolutismo tras la derrota de los franceses y el regreso de Fernando VII, produciéndose el encarcelamiento de los miembros de los Ayuntamientos constitucionales y tomando posesión de nuevo las corporaciones anteriores a 1812; al mismo tiempo se anulan todos los decretos de las Cortes.

En 1850 aparece referencia de Noceda en el¿ Diccionario geográfico - estadístico - histórico de España¿ de Pascual Madoz, de la que dice lo siguiente:

¿Noceda del Vierzo:¿ es cabeza del ayuntamiento de su mismo nombre a que están agregados los pueblos de Cabanillas de San Justo, San Justo de Cabanillas, y Robledo de las Traviesas¿ Tiene 200 casas distribuidas en los barrios de Vega, San Pedro y el Río; la consistorial, escuela de primeras letras¿; iglesia parroquial (San Pedro)¿; 4 ermitas (San Bartolomé, San Antonio, El Santo Cristo y Nuestra Señora las Chanas)¿ Industria: algunos telares de lienzos del país, y varios molinos harineros¿San Pedro de Noceda: barrio de Noceda. Vega de Noceda: barrio de Noceda.

¿Noceda: río¿ nace en las sierras de Gistredo; corre por medio de la gran pradera del pueblo de que toma su nombre¿; le cruzan 3 puentes en término de Noceda, 2 en el de Arlanza, 1 en Viñales y otro en San Román que es el mejor de todos; cría pesca de truchas, anguilas y otros peces.¿


Ayuntamiento de Noceda del Bierzo
Calle Isidro Arias 2. 24319 Noceda del Bierzo (León)
Teléfono: 987 51 71 54 | Fax: 987 51 71 22
Correo electrónico: ayuntamiento@nocedadelbierzo.es