Inicio -> Turismo y Cultura -> Rutas

Ruta Fuentes Curativas

Volver Imprimir

Ruta Fuentes Curativas

Día Oficial de la Ruta de las Fuentes Curativas.
Para todas las personas que quieran asistir, último domingo de Julio de cada año.
Al finalizar Vino Español en el Camping de Chanos.




    Volveremos a ti, Noceda del Bierzo, tierra agraciada y mil veces paradisíaca.
    Volveremos a ti, a saciar la sed en tus fuentes, a degustarte, toda tú, desde el mirador de La Gualta; y comprobaremos, una vez más, que tú eres la esencia.

    Ruta de las fuentes curativas, elixir de vida

    Desde tiempos de los romanos y sus baños termales -otro refinamiento de aquella sociedad tan cosmopolita-, conocemos las propiedades curativas que ofrece el agua. Y de ahí el término Spa: Salus per aquam, salud a través del agua.
    La ruta por el valle de Noceda del Bierzo, donde el supremo elixir de vida es presencia y paisaje al mismo tiempo, está salpicada de color, expresividad, poesía, belleza y vida, lo que la convierte en una de las panorámicas más hermosas que podamos encontrar en el Bierzo. Es probable que fuera, en épocas muy remotas, un gran lago, al igual que el resto de la comarca. Un lago que aún nos sigue haciendo soñar, pues invita a fantasear y reinventar la realidad.
    El particular perfil de Noceda del Bierzo permite realizar excursiones y rutas de senderismo de alta montaña. Algunas de ellas ya bien establecidas, como la ruta de Veneiro o la ruta de las fuentes curativas, frecuentada por un buen número de visitantes a lo largo de estos últimos años. No en vano se dice que estas fuentes hacen ganar en salud y alegran el ánimo, mientras que el recorrido, a más de mil metros de altitud sobre el nivel del mar, oxigena el espíritu y espanta el estrés.

    Noceda del Bierzo, un auténtico paraíso, es tierra abundante en manantiales que constituyen todo un surtidor de emociones, algunos de ellos, por cierto, agraciados con propiedades casi mágicas, como el agua que mana de la fuente La Prieta, la fuente de San Isidro o La Fragua, al lado de la cual, y como su propio nombre indica, hay una fragua o ferrería, conocida como La Fragua de Furil, donde en tiempos se herraba el ganado de la zona.
    Al ser el Bierzo tierra rica en yacimientos de hierro, como lo es Noceda, cuenta con una larga tradición de ferrerías, dispersas por toda la comarca, que han propiciado la actividad siderúrgica desde hace siglos. No obstante, el mayor número de herrerías se concentra en torno al río Selmo y arroyos de la zona, en el Bierzo Oeste.Cada año, el último fin de semana de julio, el Centro de Iniciativas Turísticas de Noceda del Bierzo organiza una ruta a las fuentes medicinales. Estupendo pretexto para acercarse a este pueblo de cuidada estampa para degustar paella y chorizos asados a la brasa, luego naturalmente de completar el recorrido.

    El río Noceda, que es un afluente del Boeza y nace en la Sierra de Gistredo, evidencia el extraordinario poder escultórico que tiene el agua durante su recorrido por el valle, uno de los más ricos en cuanto a yacimientos arqueológicos, explotaciones auríferas y fuentes del Bierzo Alto. Desde siempre se han aprovechado sus aguas para regar y mover molinos, y de hecho todavía se conservan siete de estas construcciones a lo largo de su curso, que merece la pena visitar.
    El pueblo de Noceda es conocido por la calidad y pureza de sus aguas. Al discurrir entre naturaleza virgen, se van enriqueciendo con variados minerales que aportan efectos beneficiosos para la salud por sus reconocidas propiedades terapéuticas.

    Un lujo para los sentidos

    El recorrido de la ruta, que nos remite a un mundo de fantasías, se halla bien señalizado y discurre entre tupidos castaños que convierten el paseo en un placer para los amantes de las plantas y todo un lujo para los sentidos. Se recomienda llevar buen calzado y alguna provisión en las bolsas y mochilas, pues el trayecto supera los diez kilómetros. También se la conoce como la ruta de la genciana, ya que la zona es pródiga en una planta que, lamentablemente, se encuentra en peligro de extinción. La genciana se toma en infusiones, vinos, elixires o refrescos, y se recomienda en tratamientos digestivos, diurético o para combatir la tos. Los arándanos también abundan, siendo muy apreciados como ingredientes básicos para el orujo. Cabe la posibilidad de hacer la ruta en el sentido de las agujas del reloj, o bien en sentido contrario.
    El punto de partida puede ser una zona conocida como el Mouro, o bien el punto de llegada, a gusto del visitante. El nombre de El Mouro nos evoca un mundo de ensoñaciones y nos devuelve a una infancia tocada por la varita mágica de las romerías y los juegos.
    Normalmente, el visitante suele partir del camping de Chanos, ubicado en el barrio de Río, y a partir de ahí inicia un cómodo ascenso, hasta alcanzar la fuente de Juan Álvarez. Luego puede continuar hasta la fuente del Azufre, de agua ferruginosa, bicarbonatada mixta. Dicha fuente hunde sus raíces en un paraje de aspecto selvático, donde vemos una pequeña cascada. El agua tiñe y salpica de color rojizo a quienes se acercan a echar un trago. Y se dice que produce un apetito comparable al de un león. En cualquier caso, se trata de un enclave idóneo para darse un capricho, interrumpir la caminata y disfrutar de la merienda.
    Muy cerca se halla la fuente de la Salud, cuya agua es oligomineral, clorurada sulfatada mixta. El manantial de la Salud, al que bautizara otrora como manantial de la Doncella -pues el agua brota a chorros por entre un manto de musgo-, es otro lugar perfecto para hacer un alto. Basta asomar la boca al caño, clorurado y salutífero, para sentir las destrezas del líquido elemento.
    A partir de estas fuentes el sendero se vuelve cada vez más empinado hasta llegar al mirador de las Peñas de La Gualta o Lagualta, donde el viento de la sierra alivia el sudor de la caminata. Desde esta posición privilegiada se contempla una idílica estampa del valle de Noceda. A partir de aquí comienza el descenso por una pendiente considerable, aunque unas cuerdas, puestas ex profeso en el sendero, ayudan al excursionista en su bajada y le dan seguridad, hasta llegar a la catarata de las Peñas de La Gualta o Lagualta. Un poderoso chorro de agua cae a plomo sobre un pozo desde unos veinte metros de altura, invitando al visitante a refrescarse en cuerpo y alma, sobre todo si el día es caluroso, y a dejarse arrullar por su sonido.
    A lo largo del recorrido encontramos la fuente del Canalijo y la fuente del Rubio, a la que también se puede acceder desde El Mouro por un sendero que se eleva en zig-zag entre robles (fuyacos, decimos en la zona) escobas silvestres y urces. La fuente del Rubio tiene propiedades oligominerales y el agua es bicarbonatada sódica. Los lugareños aseguran que produce todo un baño de bienestar, ya que es saludable para el reuma y fortalece los huesos, da vida y previene la caries.
    Desde este punto se divisa al norte el antes citado mirador de La Gualta, riscoso, como un castro o un castillo romántico, gaélico tal vez, nimbado en misterioso color aluminio. Al sur se atisba una parte de Noceda: los barrios de Río y de San Pedro. Y al fondo vislumbramos la cola o cabeza de una culebra tendida en un manto de color verde: el barrio de Vega. La impresionante sierra de La Guiana, al sur, raya el horizonte.
    Desde la Sierra de Gistredo, en fin, el valle de Noceda del Bierzo se abre como si fuera una inmensa corola de genciana con los pétalos avanzando por vaguadas y riberas.

    Noceda del Bierzo es un pueblo realmente peculiar y sorprendente dentro del mosaico regional, ya que se extiende a lo largo de cuatro kilómetros, cual si se tratara de una pequeña ciudad dividida en tres barrios: Vega, San Pedro y Río.
    Lamentablemente, no suele figurar en las guías de turismo, o sólo se menciona de pasada. Lugar apacible y fresco, harto desconocido y situado en el Alto Bierzo, junto a las faldas de la Sierra de Gistredo. Una montaña sagrada y mítica, valle frondoso, ruta de fuentes curativas, tierra de castros, lugar de ídolos y duendes que bailan jotas a son de pandereta y tamboril.
    El topónimo Noceda deriva del latino nux (nuez), porque en tiempos pasados el entorno estaba plantado de nogales. También son abundantes los sotos de castañas y una variedad de castaña, la pared o parede.
    Si el viajero se acerca a Noceda durante mes de agosto se encontrará con una fiesta perpetua, una explosión de desmesura y alegría compartida que incluye, dentro del apartado culinario, la degustación de ponche, tortilla de patatas, chocolate y pastas.

    La Asociación gastronómica de Las Rapinas organiza, desde hace años, una pulpada, que suele celebrarse en el mes de agosto y recuerda los orígenes del botillo de Bembibre. Esta agrupación nocedense también realiza la matanza de un cerdo al modo tradicional, para posteriormente degustar las viandas frescas del animal, regadas con vino de la tierra. Para comenzar la faena se desayuna la tradicional parva, compuesta por aguardiente y pan o pastas caseras. Suele hacerse la primera semana de diciembre, coincidiendo con la fiesta de la Constitución.
    Noceda es una bocanada de aire puro y refrescante en verano, aunque su otoño dorado y su primavera esplendorosa resultan igualmente atractivos e invitan al visitante dormir a pierna suelta, después de una buena comida o cena, ya sea en el Restaurante El Verdenal, bien en Las Fontaninas.


Textos: Manuel Cuenya



Web: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=357941

Galería multimedia

Imágenes

Mapa fuentes Fuentes Curativas I Fuentes Curativas II

Ayuntamiento de Noceda del Bierzo
Calle Isidro Arias 2. 24319 Noceda del Bierzo (León)
Teléfono: 987 51 71 54 | Fax: 987 51 71 22
Correo electrónico: ayuntamiento@nocedadelbierzo.es